Aunque quizás no estés más en esta tierra, Dios seguirá manteniendo sus promesas para tus generaciones, y se les aparecerá como lo hizo con Jacob; lo extendió en bendiciones.
Extensión con propósito es lo que Dios tiene para tu vida: Agrandar, llevar más largo o más ancho en una dirección. Podemos estar en escasez o en lugares estrechos, pero Dios dice: "Te voy a extender". Y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente. Tu descendencia será una bendición.

Jesús es el que bendice a todas las familias de la tierra y es descendiente de Jacob. Dios te dice: Yo estoy contigo, está garantizando tu caminar, y hay un momento en el que te voy a volver a traer. No te dejaré hasta que haya hecho contigo lo que te he dicho.
El Pastor Robert declara la palabra profética de este año: ¡2026, AÑO DE LA UNCIÓN DE EXPANSIÓN! Hemos vivido el año sobrenatural, pero ahora viene una unción de expansión. Es un año donde Dios le cambia el nombre a Jacob como Israel: es el Dios que pelea tus batallas. Cuando levantes tu altar este año, Dios te va a confirmar quién eres y quién es el que pelea tus batallas.
Crece y multiplícate: cuando creces, Dios te hará multiplicar. Porque has estado en el lugar de encuentro, El se va a encargar de hacerte multiplicar. Dios no se olvida cuando haces un pacto con Él. Nuestra tarea es volver a subir al lugar del encuentro con Dios, volver a subir donde el Cielo se abrió para ti.
La misericordia es tan grande que Él la renueva todas las mañanas y lo hará los 365 días de este año. “Dijo Dios a Jacob: Levántate y sube a Betel, y quédate allí”. Hay una voz del cielo que dice: "Levántate del desánimo y vuelve a subir en la presencia de Dios, vuelve a ese lugar de intimidad a buscarlo".

Te extenderás en todas las áreas. Dios no solo va a bendecirte para que te vaya bien; traerá una unción para extenderte.
Unción de Expansión: es una unción que pudre yugos, que te lleva a donde jamás te imaginaste que podías llegar. En el hebreo es MIMSAH. Jesús dijo la unción que está en los cielos (1 Juan 2:27).
Eso es lo que ocurre cuando hay un avivamiento. Es el Espíritu Santo que rompe los límites y quebranta todo yugo y va más allá de lo que te has imaginado. Dios me habló en una madrugada. Y me dio estas palabras: “El poder o el llamado del Dios Todopoderoso para crecer y multiplicar”. Hemos vivido el año sobrenatural, pero ahora viene una unción de expansión. No tiene que ver con lo que puedas hacer, sino con quién camina contigo.
Pastor Robert Acosta, Centro Cristiano de Avivamiento, Resistencia, Chaco, Argentina


