Dios nos enseña que hay momentos en los que no debemos dudar: cuando Él nos impulsa a hacer el bien.No dejes de hacer el bien a todo el que lo merece, cuando esté a tu alcance ayudarlo.Proverbios 3.27 (NTV)
Cada día pone personas en nuestro camino con necesidades visibles e invisibles: físicas, emocionales, espirituales. La oportunidad de bendecir casi nunca viene envuelta en condiciones perfectas, pero sí en impulsos del Espíritu.
La Biblia es clara: cuando tengas la oportunidad, hacelo ahora. Si esperas condiciones perfectas, nunca harás nada. Eclesiastés 11.4
No postergues una palabra de ánimo, un acto de bondad, un perdón, una ayuda concreta. Tal vez ese “ahora” sea el único momento disponible. Jesús mismo dijo: Tenemos que hacer las obras del que me envió… viene la noche cuando nadie puede trabajar. Juan 9.4
Pero hay una decisión aún más urgente que hacer el bien: recibir la salvación.
Dios no te promete el mañana, te ofrece el hoy. Ahora es el tiempo favorable de Dios; hoy es el día de salvación.2 Corintios 6.2
No decidir, también es decidir. Y postergar a Cristo es decirle que no.
Hoy es el día para volver el corazón a Dios, confiar en Jesús, recibir su perdón y comenzar una vida nueva.