Finalmente lograron detener el sangrado y preservar el órgano. Pero después llegó otro golpe. Nathália asegura que los médicos le dijeron que tendría apenas 1 % de posibilidades de volver a quedar embarazada.
Junto a su esposo, Pedro Canavarro, decidió aferrarse a la fe mientras continuaba su proceso de recuperación. Y meses después ocurrió lo que la pareja tanto anhelaba: Nathália volvió a quedar embarazada. El 26 de septiembre de 2026, la pareja recibió a su hijo Lucca.
Después de todo lo vivido, ambos compartieron públicamente su gratitud y atribuyeron a Dios lo ocurrido.
«Dios continúa haciendo lo imposible. ¡Simplemente créelo! Dios no trabaja a medias», expresó la pareja al compartir su testimonio.
Para Nathália y Pedro, Lucca representa una respuesta de Dios después de una etapa marcada por pérdida, miedo y un pronóstico reproductivo extremadamente difícil.
Su historia también recuerda algo importante: un nuevo hijo no reemplaza al que se perdió. Theo continúa formando parte de la historia de esta familia, mientras Lucca representa un nuevo capítulo de esperanza. «Porque nada hay imposible para Dios». — Lucas 1:37
Fuente: Publicación de Contenido del Reino


