Entonces corrió a Jesús. No como jefe. No como autoridad. Como padre. Con el corazón roto y la fe temblando.
En el camino… todo parecía empeorar. Llegó la noticia: “Tu hija ha muerto.” (Marcos 5:35)
Parecía tarde. Parecía final. Pero Jesús dijo algo que sigue sosteniendo a muchos: “No temas, cree solamente.” (Marcos 5:36)
La Biblia no es un libro de fe cómoda. Es un libro de fe cuando duele.
Hace un tiempo alguien estaba bien… hasta que el golpe llegó a casa. Cuando el problema no era afuera… sino en lo que más amaba. Y ahí entendió algo: Es fácil hablar de fe cuando todo está en orden.
La verdadera fe se revela cuando tu casa está en crisis.
Jairo no tenía respuestas… solo decidió seguir caminando con Jesús. Y eso bastó.
Porque cuando tu casa duele…no necesitas aparentar fuerza. Necesitas seguir creyendo, aunque el corazón todavía esté llorando.
Publicación de Generación Escogida


