Tu paz no se encuentra en los éxitos, sino en la Presencia de Dios

El testimonio de Andrea comenzó en un momento de soledad absoluta. Tenía trabajo, tenía estudios, tenía todo lo que muchos consideraban éxito… pero cada noche regresaba a un apartamento silencioso donde el vacío era más fuerte que cualquier logro.

 

Las redes sociales mostraban una vida perfecta. Pero en secreto, luchaba con una profunda tristeza.
Una noche, sentada en el borde de su cama, dijo algo que nunca había dicho en voz alta: “Dios… si realmente estás ahí, muéstrame que mi vida tiene sentido.”
 
No hubo una respuesta inmediata. Pero al día siguiente, en el trabajo, una compañera se acercó inesperadamente y le dijo: “No sé por qué, pero sentí que debía decirte esto… Dios no se ha olvidado de ti.”
Esa simple frase rompió algo dentro de Andrea. Comenzó a llorar.
 
No porque todos sus problemas desaparecieran, sino porque entendió algo que necesitaba escuchar: No estaba sola.
 
Desde ese día empezó a acercarse más a Dios. No porque su vida fuera perfecta, sino porque descubrió que el propósito no se encuentra en el éxito… Se encuentra en la presencia de Dios.
Porque cuando el alma se siente vacía, solo Dios puede llenarla de verdad.
 
Fuente: Generación Escogida

Leer más

Suscríbete a nuestro boletín de novedades

Te vamos a comunicar lo más destacado.
Solo una vez por semana te enviaremos notas seleccionadas de nuestra web.