El Salmo 23 es el poema más famoso de la Biblia: "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento".
Cuando leemos esto, nos imaginamos a un pastorcito tierno caminando por el campo apoyado en un bastón de madera, sonriendo y cuidando ovejas. Pero, ¿por qué un simple bastón de apoyo le daría "aliento" (seguridad y paz) a alguien que está atravesando el valle de la sombra de la muerte? Porque David no era un pastor débil, era un guerrero que mataba osos y leones. Y sus herramientas no eran para caminar; eran un arsenal militar.
EL CÓDIGO: EL SHEVET (שֵׁבֶט) Y EL MISHÁN (מִשְׁעָן)
Los pastores de Judea en el Medio Oriente antiguo no llevaban un palo, llevaban dos herramientas muy diferentes colgando del cinturón:
El Shevet (La Vara): Era un garrote corto y pesado, hecho de madera dura, y en la punta le incrustaban clavos de hierro o pedazos de pedernal afilado. ¡Era un mazo letal! Se usaba exclusivamente para destrozarle el cráneo a los lobos, leones y osos que querían comerse a las ovejas.
El Mishán (El Cayado): Era el palo largo y delgado con una curva o gancho en la punta. Si una oveja terca se caía por un precipicio o se atoraba en un arbusto espinoso, el pastor usaba ese gancho para atraparla por el cuello o el cuerpo y jalarla suavemente de regreso al camino, sin lastimarla.
EL CONSUELO DE LA VIOLENCIA Y LA GRACIA
El salmista encuentra consuelo porque sabe que Dios es un Pastor ambidiestro.
UN MENSAJE PARA TI
Hoy estás en medio del valle. Tienes miedo por tu salud, tus finanzas o el futuro de tus hijos. Pero el Pastor está a tu lado con dos armas en la mano.
Por un lado, tiene el Mishán (el cayado de la gracia): Si tú cometes un error, te distraes o te caes en un hoyo de pecado, Él no te va a golpear; usará Su gancho de misericordia para rescatarte y regresarte al camino con ternura.
Pero por otro lado, si el enemigo (la enfermedad, la pobreza, la depresión) intenta atacarte en la oscuridad, Dios sacará el Shevet. ¡El Creador no es un Dios pasivo! La misma mano que te trata a ti con una dulzura infinita, es la misma mano que golpeará con una violencia letal a cualquier demonio que intente tocar a Su oveja. ¡Camina seguro, estás escoltado por el arsenal del cielo!