Dios lo ve todo

La palabra de Dios dice que los ojos de Dios están sobre nosotros y que nada puede escapar de su presencia. A veces sentimos que nuestros esfuerzos, lágrimas o fe pasan desapercibidos. Pero Dios sí los ve. Él observa el corazón, la intención y la fidelidad silenciosa.

Así como lo hizo con Nehemías, que lloró, oró y esperó sin saber que la respuesta vendría del mismo rey a quien servía, también Dios ve nuestras oraciones ocultas y actúa en su tiempo perfecto.

Salmo 139.7-10: ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.”

Él ve tu fe cuando orás sin resultados, tus lágrimas cuando el corazón se quebranta, tu lucha cuando seguís adelante a pesar del cansancio. Cada lágrima, esfuerzo y acto de amor son anotados en el cielo y usados por Dios para su propósito.

Aunque otros no lo noten, Dios sí lo hace. Y cuando menos lo esperes, la respuesta llegará, porque el Dios que vio a Nehemías, a Ana y a José también está viendo tu historia hoy.
Dios no cambia con las estaciones de nuestra vida.
Su fidelidad permanece igual en la cima de la alegría que en la profundidad del quebranto.
CENTRO CRISTIANO PUERTA ABIERTA
Saenz Peña-Chaco

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