Dios hará justicia: ¡No tendrás que pelear todas tus batallas!

Hay personas que te han herido, te han levantado calumnias y han intentado destruir tu paz. Pero escucha esto: ¡No necesitas ensuciar tus manos buscando venganza cuando puedes poner tu causa en las manos de Dios! Romanos 12:19: «Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor».

 

REVELACIÓN: Mientras tus enemigos esperan verte caer, Dios te llama a permanecer de rodillas. No para vivir derrotado, sino para levantarte con sabiduría, dignidad y un corazón libre de odio. ¡No devuelvas mal por mal! Que tu respuesta sea la verdad, tu defensa la justicia y tu confianza el Señor.
 
DECLARACIÓN DE FE:
Padre celestial, hoy pongo en Tus manos toda injusticia, traición y acusación levantada contra mí. Saca a la luz la verdad, rompe toda cadena de opresión, cierra las puertas a la maldad y guarda mi corazón del resentimiento. ¡Declaro que ninguna injusticia me robará la paz, ninguna mentira definirá mi identidad y ningún enemigo ocupará el lugar que solamente le pertenece a Dios!
En el nombre de Jesús resucitado, glorificado y manifestado. ¡AMÉN! 
Si entregas hoy tu causa al Juez justo, escribe: «¡DIOS ES MI DEFENSOR!»
Adora con este canto en los comentarios para sellar la Palabra.
Fuente: Pulso Celestial

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