“Consumado es”, “Finalizado” o “Pagado por completo”. Indica la conclusión perfecta de una tarea o deuda, a menudo usada en el siglo I para sellar recibos comerciales, significando que la deuda de pecado fue saldada.
Dos palabras que sellaron la victoria eterna.
Dos palabras que cambiaron el destino de la humanidad.
Cuando Jesús pronunció estas palabras en la cruz, no fue un grito de derrota, fue una declaración de cumplimiento. Él no dijo “me rindo”… dijo “he terminado”.
Había cumplido con el propósito por el cual vino al mundo: cargar con nuestros pecados, pagar nuestra deuda, abrir el camino de regreso al Padre.
No fue un grito de derrota o de l'va se acabó mi vida" Sino un grito dé victoria indicando que el propósito o la "misión" se había cumplido a la perfección.
No te juzgues por tu pasado, ya no vives alli.
La cruz es el inicio de algo nuevo y mucho más grande.