"Y el Dios que ve en lo secreto recompensa en público" (Mateo 6:4)

Lo que te dolió no te destruyó: te preparó. Lo que te quiso romper no pudo, porque Dios estaba formando carácter, autoridad y fe real.
“Las pruebas producen perseverancia, y la perseverancia, carácter.” — Romanos 5:3–4
No fue retraso. Fue entrenamiento. No fue abandono. Fue trato divino.
Prepárate, porque lo que soportaste en silencio ahora se convierte en respaldo visible.
El cielo ya firmó tu vindicación. Y esta vez… nadie va a poder ignorar lo que Dios está por hacer con vos.
Pastor Manuel Bireni


