La Biblia dice que “salió de Egipto”. Egipto representa esclavitud, ataduras, viejas formas de vivir. Moisés tuvo el valor de dejar atrás lo que lo retenía porque sabía a quién pertenecía.
Pero no solo salió: también se mantuvo firme. Avanzó hacia lo que Dios había preparado. Cuando descubrís tu identidad en Cristo, recibís fuerzas para soltar el pasado y valentía para caminar hacia el futuro.
Si alguno está en Cristo, nueva criatura es. 2 Corintios 5.17
Dios no solo te perdona; te da un nombre nuevo, una vida nueva y un destino nuevo.
Por eso, como Moisés, somos llamados a fijar nuestra mirada en lo invisible, no en lo que quedó atrás.
Pongan la mira en las cosas de arriba. Colosenses 3.2
Conocé tu identidad.
Soltá tu Egipto.
Avanzá hacia el propósito de Dios.


