No todas las batallas se ganan luchando; algunas se ganan confiando en Dios

Hay momentos en los que sentimos que no tenemos fuerzas para seguir y que el problema es demasiado grande para nosotros. Pero la historia de Josafat nos enseña que no todas las batallas se ganan luchando; algunas se ganan confiando en Dios.

 

Josafat dijo: “No sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos” (2 Crónicas 20:12).
Y cuando el pueblo comenzó a alabar, Dios mismo intervino: “Jehová puso [...] emboscadas” contra sus enemigos (2 Crónicas 20:22).
 
Hoy quizá no necesitas más fuerza, más estrategias ni más respuestas. Quizá necesitas detenerte, orar y poner tus ojos en Dios.
Recuerda lo que dice Éxodo 14:14: “Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.”
 
Ora, confía y adora, aun antes de ver la victoria. Porque cuando tus fuerzas terminan, el poder de Dios comienza a manifestarse.
 
Fuente: Conecta2alacruz

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