El Alfarero vio en vos restauración

El alfarero no trabaja con materiales firmes… trabaja con barro. Un material frágil, moldeable, que se deforma con facilidad… pero que en las manos correctas, puede convertirse en una obra preciosa.

 

El alfarero gira la rueda… presiona… corrige… vuelve a formar… y si es necesario, rompe para empezar otra vez. No porque no sirva el barro… sino porque ve algo mejor en él. Así trabaja Dios con nosotros.
 
Hay momentos donde la vida aprieta… donde todo parece girar sin control… donde sientes que te están moldeando de una forma que duele.
Y no entiendes por qué.
 
Pero no es abandono… es proceso. No es castigo… es formación. Dios no está jugando con tu vida… está trabajando en ella. Está quitando lo que sobra… alineando lo que se torció… y formando algo que aún no puedes ver.
 
Hoy Dios te recuerda: No te estás deshaciendo… te estás transformando. No estás siendo ignorada… estás siendo tratada por las manos del Alfarero.
 
Y aunque el proceso duela… el resultado será glorioso. Porque lo que Dios forma… permanece.
Y lo que hoy te duele… mañana será testimonio.
Hoy no te resistas al proceso… ríndete en Sus manos.
Porque Él no termina una obra… hasta que queda perfecta.
Amén
 
Fuente: Selah, pausa y reflexión

Suscríbete a nuestro boletín de novedades

Te vamos a comunicar lo más destacado.
Solo una vez por semana te enviaremos notas seleccionadas de nuestra web.